Aterriza en Netflix la nueva serie de ciencia ficción basada en la serie original creada por Irwin Allen en 1965. Creada y escrita por Matt Sazama y Burk Sharpless, tiene su estreno previsto el 13 de abril. La primera temporada contará con diez capítulos y ya hemos podido ver los dos primeros. A continuación, os dejamos las primeras impresiones sin spoilers.

La historia nos adentra en una dramática y moderna interpretación del clásico de ciencia ficción de los años 60. Ubicada 30 años en el futuro, la colonización en el espacio exterior es una realidad y la familia Robinson se encuentra entre aquellas personas elegidas para empezar una nueva vida en un mundo mejor. Pero cuando los colonizadores son desviados del curso de su viaje a un nuevo hogar, ellos deberán crear nuevas alianzas y trabajar juntos para sobrevivir en un ambiente alienígena que se encuentra a años luz de su destino final.

Protagonizada por Toby Stephens (Muere otro día) en el papel de John Robinson, y Molly Parker (House of Cards) como Maureen Robinson, los padres de familia que luchan por su relación sentimental, al mismo tiempo que intentan mantener viva a su familia. entre los jóvenes se encuentran Taylor Russel (Falling Skies) como Judy, Mina Sundwall (El plan de Maggie) como Penny, y Max Jenkins (Sense8) como Will Robinson.

Junto a ellos se encuentran Dr. Smith interpretado por Parker Posey (Café Society) maestra de la manipulación y Don West, Ignacio Serricchio (Bones), un hábil contratista que acaba sin querer en la misión.

El Dr. Smith fue interpretado por Jonathan Harris, en la serie original. Ahora hay un cambio de rol, explicado de forma ingeniosa, con guiño incluido.

Lo cierto es que sorprende el vertiginoso ritmo que presenta el primer capítulo. No solo se presentan correctamente cada uno de los protagonistas, también hay tiempo para una serie de flashbacks que explican brevemente lo ocurrido en el planeta Tierra, y cómo se han ido formando estas expediciones al espacio en busca de un planeta que pueda ser habitable por los humanos.

La familia Robinson no decepciona, y no ofrecen respiro alguno. Lo que otras cadenas, como CW, con “The 100” (los 100), aprovechan para realizar temporadas completas, aquí está todo concentrado en el piloto, captando la atención desde el primer minuto, y produciéndonos el deseo de saber más sobre la historia. Protagonizada por Max Jenkins, el miembro más joven y vulnerable de la familia, es el primero en encontrarse con el “robot” alienígena y será el que cree un vínculo inexplicable.

Will Robinson (Maxwell Jenkins) y la criatura alienígena.

Con unos buenos efectos especiales, la nueva serie tiene todo lo necesario para engancharnos y que hagamos un maratón de los diez capítulos. Parece que la fórmula de Netflix de usar a jóvenes protagonistas sigue funcionando. No todo tiene que ser “Stranger Things”.