Hace unos días se estrenó en Netflix esta serie británica del canal Channel 4 (UK) emitida el pasado mes de octubre. Basada en el cómic del mismo nombre, creado por Charles S. Forsman, este drama y comedia apareció en forma de tv movie en 2014 “TEOTFW”, con la misma actriz como protagonista, Jessica Barden, pero con diferente actor, Craig Roberts. Es ahora donde aprovecha todo su potencial, a lo largo de los 8 episodios, de unos 24 minutos de duración.

La historia se centra en James (Alex Lawther), un chico de 17 años inadaptado que se define así mismo como psicópata, y un día conoce en el mismo instituto a Alyssa (Jessica Barden), una chica inadaptada y que “odia a todo el mundo”. Ella se siente atraída en un primer momento por la personalidad de James, mientras que él solo piensa en cómo la mataría con un cuchillo. Así es como comienzan una relación, de aparente noviazgo, y fugándose juntos.

Alex Lawther.

Lo cierto es que ya la sinopsis llama la atención, y es un tema peliagudo, un adolescente que piensa en cómo matar a una menor… En los primeros dos capítulos la historia oscura de James te atrapa, y con la huida de los protagonistas da un giro a toda la trama muy interesante. El principal atractivo de esta historia que acaba en “road trip” por Inglaterra es el autodescubrimiento de los protagonistas, y esa confusión adolescente con dos jóvenes con carácteres distintos, pero que acaban necesitándose el uno al otro. Algunas de las situaciones que provoca Alyssa, con el fin de llamar la atención de la gente que la rodea son para enmarcar. James por el contrario prefiere mantener un perfil bajo en todo momento, salvo cuando ve en peligro a la protagonista.

La historia con tintes de “Bonnie & Clyde” no deja indiferente a nadie (los aprensivos y animalistas podéis pasarlo un poco mal), y se consume de forma rápida. Su final, del que no desvelaremos, podría servir como conclusión, pero al ser distinto al del cómic podríamos tener una segunda temporada (aún sin confirmar). Lo dicho… necesitamos más historias “locas”, y también protagonistas así (desde el cariño), que recuerden incluso a lo mejor de “Skins” (serie también británica).