Ni uno, ni dos ni tres, veinte años han pasado ya desde ‘Trainspotting’, aquella película dirigida por Danny Boyle que no dejó indiferente a nadie, y que a día de hoy puede considerarse su ópera prima, y eso que ha dirigido largometrajes como ‘Slumdog Millionaire’, galardonada con 8 Oscars.

Se basó en una novela homónima escrita por Irvine Welsh, del guion se encargó John Hodge, y repite con la secuela. ¿La historia? Narra la vida de un grupo de amigos heroinómanos con una crudeza brutal y al mismo tiempo, con un tono humorístico, de ello se encarga por ejemplo Spud (Ewen Bremner).

De izquierda a derecha: Ewan McGregor y Ewen Bremner

‘T2: Trainspotting’ está basada en ‘Porno’, la siguiente novela de Welsh publicada en 2002, y cita algunas cosas que solo ocurrieron en la adaptación de Danny Boyle.

Los suburbios de Edimburgo vuelven a la gran pantalla, concretamente el personaje Mark Renton (Ewan McGregor) es el que regresa a lo que considera su hogar. Allí se encontrará con: Spud (Ewen Bremner), Sick Boy (Jonny Lee Miller), Begbie (Robert Carlyle) y Jonny Lee Miller (Simon). Y como él se imaginaba, no será muy bien recibido, ya que cuando huyó dejó a sus amigos sin las 16.000 libras esterlinas por la heroína que vendieron a un traficante, y con uno de ellos en la cárcel.

De izquierda a derecha: Ewan McGregor y Robert Carlyle

Si en la primera parte abundaba la heroína, en esta lo hace la cocaína, pero la historia no se centra en eso, atrás quedaron esas escenas tan características, y lo cierto es que se agradece, hace que te “enganches” desde el principio, y que uno acabe disfrutando una vez más de ‘elige la vida’ «choose life» (uno de los muchos guiños en el largometraje). La locura presente en algunas de las escenas de su predecesora, da paso a la madurez, al menos en la narración y en la historia que se presenta de alguno de los personajes, como el de Renton.

El cóctel es muy bueno, mostrando en cada uno de los personajes un estado o sentimiento, como la alegría, la pena, el fracaso, la venganza, el remordimiento, y el amor. Todo eso con ciertas escenas hilarantes, y con varios flashbacks, acompañados de ciertos guiños, ya que nos encontramos ante un buen homenaje, que da como resultado una película aceptable, que se disfruta y nos lleva a descubrir un poco más de cada uno de los personajes, como a Ewen Bremner, que destaca para bien, pero a la que también le sobran algunos minutos de los 117. Aunque a Boyle podemos perdonarle por el simple hecho de escuchar de nuevo ‘Underworld’ de Born Slippy en ciertas escenas.

«T2 Trainspotting» se estrena el 24 de febrero de 2017.

Nota: 7,5