En 2014 se estrenaba John Wick, con un soberbio Keanu Reeves, y que en nuestro país llegó directamente a la televisión, sin pasar antes por las salas de cine, como suele ser habitual. En un periodo corto de tiempo el filme comenzó a tener varios seguidores, el boca a boca y el éxito en varias plataformas de VOD como Netflix hicieron que se confirmara la secuela, que ahora sí, podremos disfrutar en pantalla grande.

La historia se sitúa justo en el momento en el que finalizó la anterior entrega. Tras recuperar su preciado coche, John Wick (Keanu Reeves) se ve obligado a salir del breve descanso, a causa de un ex-socio Santino D’Antonio (Riccardo Scamarcio) que planea obtener el control de un misterioso grupo internacional de asesinos. Se verá obligado a ayudarlo por un juramento de sangre, y emprenderá un viaje a Roma para pelear contra los asesinos más peligrosos del mundo.

Si algo funciona mejor no cambiarlo, y eso es lo que han debido pensar los encargados de este nuevo largometraje, ya que repiten director, Chad Stahelski, y guionista, Derek Kolstad. Y por supuesto el protagonista, Keanu Reeves; acompañado también por Winston (Ian McShane); Charon (Lance Reddick), o Aurelio (John Leguizamo). En esta ocasión, además del villano Santino D’Antonio (Riccardo Scamarcio), se une al equipo Ares (Ruby Rose) que tras “xXx: Reactivated” (xXx: Return of Xander Cage) parece que le ha cogido el gustillo a las películas de acción, y la verdad es que con las escenas que deja, se agradece. También podemos ver a Bowery King (Laurence Fishburne), Cassian (Common), entre otros.

De izquierda a derecha: Keanu Reeves y Common

Lo cierto es que el inicio ya arranca con una gran escena de acción y persecución. Dejando claro que la dosis de acción sigue presente. Al guion no hay que darle muchas vueltas, si uno quiere ver al gran Neo (siempre lo será), Keanu Reeves, pegando tiros a diestro y siniestro, con escenas de combate cuerpo a cuerpo, incluyendo algún que otro cuchillo, se encontrará con un gran filme. En esta ocasión, además de munición, no han escatimado en sangre. El protagonista le da igual que le vengan tres personas de golpe o siete, irá acabando uno por uno con ellos. Acción de la buena, de la que va al grano y no abusa de los efectos especiales CGI.

Por otro lado, hay que destacar los grandes exteriores que nos deja el largometraje, no solo en Roma, también en Nueva York, que es donde transcurre la mayor parte de la acción, y sirve como buena publicidad para visitar la ciudad. Desde una de las primeras escenas en el puente de Puente de Brooklyn, a la estación del PATH del World Trade Center de Calatrava, pasando por La Fuente Betesda en el Parque Central, que tenía presente por aparecer también en la última serie de Marvel estrenada en Netflix, «Iron Fist».

Keanu Reeves

En definitiva, los 122 minutos se hacen cortos, y como la cosa funcione, parece tienen material para seguir adelante. Podría decirse que esta segunda entrega, es el tráiler de la siguiente. Tiene el doble de todo, y se agradece.

Nota: 9

John Wick: Pacto de sangre (John Wick: Chapter 2) se estrena el 21 de abril de 2017.