Una historia basada en hechos reales, es lo que nos trae en esta ocasión el director Peter Sollet, y con un guion a cargo de Ron Nyswaner. Laurel Hester (Julianne Moore) es una teniente de policía en el condado de Ocean, Nueva Jersey, que un día conoce a Stacie Andrée (Ellen Page), y con el paso del tiempo acaban siendo pareja de hecho (tarea nada fácil), mientras algunos, siguen sin verlo con buenos ojos. La historia se sitúa en 1999 aunque avanza rápidamente. Todo se complica cuando Laurel le diagnostican cáncer y quiere dejar su pensión a Stacie. Los funcionarios del condado rechazan casi al instante dicha petición, entre otras cosas, por no haber otros casos aprobados anteriormente, aunque sí cuando se tratan de matrimonios heterosexuales.

El compañero de Laurel, el detective Dan Wells (Michael Shannon) y el activista Steven Goldstein (Steve Carrell) se unirán para reunir a ciudadanos, y a oficiales de policía para apoyar su lucha por la igualdad.

Una emotiva y preciosa historia real, que llega a la gran pantalla manteniendo el nombre de las protagonistas, y nos muestra un ejemplo de lo que han vivido miles de personas, no solo en el condado de Ocean, también en todo el país hasta que, el 26 de junio de 2015, se declarara que todos los Estados tienen obligación de conceder licencias de matrimonio a parejas del mismo sexo bajo la Decimocuarta Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos.

Para Steven Goldstein, la campaña girará en torno al matrimonio, y lleva esperando un caso como este durante años. Para Laurel, la palabra más repetida será igualdad, negándose incluso a nombrar el otro término durante la grabación de un vídeo, pensado para difundirse en caso de que fallezca. Y lo cierto es que vemos a una Julianne Moore brillante, durante toda su interpretación mostrando con crudeza los estragos de la enfermedad, cáncer pulmonar en fase terminal. Y en un principio, en su batalla legal, no cuenta ni con el apoyo de sus compañeros de trabajo, que han estado con ella más de 20 años. Aunque uno de los secundarios, se encargará de que esto cambie, Dan Wells. Su cambio de opinión a lo largo del filme está bien argumentado, lamenta que su compañera no haya confiado en él a la hora de hablar sobre su vida privada. Tampoco hay que olvidar a Bryan Kelder (Josh Charles) uno de los presentes durante las votaciones y parte importante en todo el proceso electoral.

Steve Carrell
Steve Carrell

Y por último, y no menos importante, una soberbia Ellen Page, que estará acompañada en todo momento por la hermana de Laurel, durante todo el tratamiento médico y exposición mediática. La diferencia de edad entre las actrices Julianne Moore, de 55 años, y Ellen Page de 29, tampoco es al azar, y dota de aún más realismo si cabe a la historia.

De izquierda a derecha: Julianne Moore y Ellen Page
De izquierda a derecha: Julianne Moore y Ellen Page

En definitiva, un filme que no forma parte de los tradicionales de la sobremesa, independientemente de las actrices, la historia engancha y emociona por sí mismo, y a partes iguales. Merecen la pena incluso los emotivos créditos finales, con las fotografías de las auténticas protagonistas, que nos recuerdan la triste historia, pero con mensaje positivo. Y si uno tiene más curiosidad, existe un documental de hace unos años.

Nota: 7

«Freeheld, un amor incondicional», se estrena en cines el 6 de mayo.