Regresa Ang Lee como director tras “La vida de Pi» (Life of Pi), con una historia basada en el best seller de Ben Fountain, y con guion a cargo de Jean-Christophe Castelli.

Una historia narrada desde el punto de vista de Billy Lynn (Joe Alwyn), un joven soldado de 19 años que forma parte del pelotón Bravo, que se encuentra en Irak y se convertirán en héroes tras su primera intervención en el campo de batalla. Este hecho provoca el regreso temporal a casa del pelotón, para que realicen una especie de tour de la victoria por varios medios de comunicación y eventos.

A través de una serie de flashbacks vamos descubriendo lo que ha ocurrido realmente en Irak. La acción transcurre en Dallas, y aunque descubrimos un poco de la familia del protagonista, como por ejemplo la historia de su hermana, Kathryn (Kristen Stewart), todo se centra en el día de Acción de Gracias, con la visita del pelotón al estadio de los Dallas Cowboys (equipo profesional de fútbol americano) como invitados y protagonistas en el espectáculo que tiene lugar durante el descanso, con las mismísimas Destiny’s Child. ¿Realmente se consideran unos héroes?, ¿a los americanos les importa el suceso que han vivido en Irak?

A lo largo de los minutos queda claro que Billy al igual que algunos de sus compañeros, no se considera un héroe, y tampoco le “entusiasma” revivir una y otra vez lo que ha sido para él la experiencia más traumática vivida hasta la fecha. Al resto de americanos les ocurre todo lo contrario, por eso se encuentran durante el “tour” con varias entrevistas, comentarios y agradecimientos por su trabajo, de parte de todas las personas que se cruzan por su camino. El encargado de gestionar todo esto es el representante, Albert, que interpreta Chris Tucker, y parece sacado directamente de “Hora punta» (Rush hour), y será el encargado de negociar los derechos de la historia de los chicos para que llegue a la gran pantalla, pero se encontrarán con un soberbio Steve Martin, que no les ofrecerá la oferta económica que esperan.

de izquierda a derecha Steve Martin y Joe Alwyn

Lo cierto es que, en casi en las dos horas de metraje no hay tiempo (ni ganas) para aburrirse, y la historia atrapa desde el primer minuto, en el que por cierto también aparece Vin Diesel, otro integrante del reparto lleno de rostros conocidos, acompañado del joven debutante Joe Alwyn. En definitiva, una historia inteligente, contada de forma coherente y que abre el debate una vez más sobre la guerra (intereses económicos…), el estado (y no solo el físico) de los soldados a su regreso a casa, y en este caso la manera en la que son manejados como marionetas también en su propia ciudad, donde solo unos pocos son los que realmente se preocupan por ellos, y no se dedican única y exclusivamente a decirles “rezaré por ti”…

Joe Alwyn y Garrett Hedlund

En el apartado técnico, hay que destacar que es el primer largometraje rodado en 120 fps (fotogramas por segundo). Cualquier otra película está rodada en 24 fps, y el primero que quiso cambiar esto fue Peter Jackson con “The Hobbit”, usando los 48 fps. Otro que también está realizando pruebas es James Cameron, pero de momento, y por no realizar ninguna modificación en los proyectores digitales de las salas de cine, no se ha estrenado nada similar que aporte más nitidez y definición.

«Billy Lynn» (Billy Lynn’s Long Halftime Walk) se estrena el 27 de enero de 2017.

Nota: 7,5